TODO EN TODAS PARTES AL MISMO TIEMPO

Por Aníbal Ricci

Todo en todas partes, dirigida por Dan Kwan y Daniel Scheinert, 2022

LA ETERNIDAD DEL INSTANTE

No puedo estar junto a esta mujer, me hace daño. Ella quizás sea Neo, la elegida de Matrix, pero todavía no se ha enterado. Migrante china en Estados Unidos administra una lavandería mientras sueña con ser cantante. Su problema son los impuestos en un país donde la muerte y los impuestos son las únicas certezas. Su marido de otra dimensión, otro universo u otra secuencia de decisiones le advierte que tiene que salvar el mundo, pero no cualquiera, sino todos los mundos que se entrelazan dentro de una olla de tallarines. En uno de esos universos tenemos dedos de salchicha y en otro somos piñatas o dibujos animados. Esta mujer es un ser durmiente con todas las potencialidades. Se deja llevar por la vida y emprende la misma rutina todos los días. Existe en todas las dimensiones y al mismo tiempo posee las capacidades de todas las vidas que transcurren en el mismo instante. No tiene superpoderes, simplemente en este universo ha hecho todo mal, de pésima manera y sin ningún tipo de talento, en realidad tiene la facultad de criticarme todo el tiempo. Por eso no puedo estar cerca de ella. Es como kryptonita, debilita mis fuerzas cuando está ante mi presencia. Somos dos piedras incapaces de aproximarse. Todo lo hace a medias como si su vida estuviera dividida en muchas partes. Hace muchas cosas sin sentido, pero quien no las hace. La existencia parece no tener ningún objetivo. Los seres humanos vivimos ocupándonos de lo que nos impone cada día. Parece lógico, pero la rutina no deja ver el horizonte, aquel en que cesarán nuestros latidos. La muerte es nuestro cazador y debemos tomar decisiones antes de llegar a esa puesta de sol. En cualquier instante cierta elección nos hará ingresar a otro universo alternativo. Evelyn se llama la mujer que odio. Verme reflejada en ella simplemente me destruye. Me contó que su marido de otro universo (esta mujer está loca) le dijo que justo en esta dimensión, donde yo odio a esta mujer, ella no tenía límites y podía expandir su consciencia. Pero Evelyn sólo administra esta lavandería y una inspectora de impuestos amenaza con quitarle ese trabajo. Se quiere quedar con el local y todas las máquinas. Despojarla de lo único que sabe hacer, aunque también suele cantar en karaoke para sus empleados. Pero ese talento es inútil y no le servirá para pagar los impuestos. Sin embargo, el marido que supuestamente proviene del otro lado de la Matrix insiste en que este es el único lugar donde ha tomado las peores decisiones y por ende cualquier decisión que tome en el futuro la llevará a mejor puerto. Pensándolo bien, Evelyn tiene la potencialidad de siempre mejorar, de evolucionar a cada instante. Adquiere los poderes de todas sus versiones y la observo en todo, en todas partes y al mismo tiempo. La única constante en mi vida es su presencia. Ahora estoy de novia con Becky, un amor permitido en esta era ciberespacial. Evelyn la oculta de los empleados de la lavandería, entre ellos un viejo que responde a nombre de Gong Gong. Evelyn me critica todo el tiempo y estoy aprendiendo a no hacer nada bien. De verdad, la odio tanto como yo me odio. Evelyn será mi madre, pero no tiene derecho a permanecer a mi lado. Le digo una pesadez al desayuno, al almuerzo y a la cena. Todos los días intento alejarla. Han pasado años y ella me sigue observando. Supongo que en otros universos soy una mejor hija, pero me tocó vivir en esta desgraciada dimensión. Supongo que ser madre significa estar en todas partes. Nuestros cuerpos se repelen, pero ella insiste en abrazarme. Es incómodo y debo luchar porque eso no suceda. A veces pienso que ella sabe muchas técnicas de artes marciales para protegerme a su manera, luchando a brazo partido mientras mi padre sólo quiere que hagamos las paces. Es agobiante que una mujer ofrende su vida por un ser como yo. Siento el peso de su preocupación hasta el infinito. Una eternidad que debo sobrellevar a cada instante. El gato de Borges me observa. El sólo se deja acariciar y de pronto mi madre me abraza y me siento liberada. Gasté tanta energía en alejarme y todo era tan fácil como una caricia en el lomo. Este sentimiento nuevo es sumamente incómodo. Yo también tengo la capacidad de dejarme abrazar y pareciera que en ese abrazo todos los universos pueden convivir al mismo tiempo. Ahora siento el deseo de ayudar a mamá con las cuentas y vencer a nuestro enemigo de Hacienda. Juntamos cientos de papeles inútiles y los llevamos a su oficina del Tesoro. Esa rutina aparentemente inútil nos ha unido tras un propósito. Toda la familia unida enfrenta a esa recaudadora de impuestos y encontramos nuestro papel para nada inútil. Este sentimiento nuevo es sumamente incómodo, necesito de otros para sobrevivir en este mundo, acaso el peor de todos. Compartir la vida con las personas que me tocó. Pasar alegrías y tristezas junto a estos seres que tienen cada uno un universo propio. Sobrevivir a las complejidades de los multiversos requiere llevarse bien con los que nos rodean. Es más fácil el camino cuando estoy en armonía con mi mamá, mientras ella se encarga de protegerme en las otras dimensiones. Le conté mi historia a Becky, que fue aceptada en la familia por Gong Gong, que en realidad era mi abuelo. Becky se la relató oralmente a Dan Kwan y Daniel Scheinert, que se hacen llamar Daniels y llevaron al papel todo este dilema existencial y luego recrearon las escenas al filmar esta película que mezcla los géneros de ciencia ficción y comedia de manera admirable. En realidad, la historia inicia en un mundo caótico, pero los personajes se divierten y hacen las delicias del espectador cuando cambian de marcha y colocan segunda y luego el primer cambio más complejo y dramático.