PASAPORTES Y SOBERANÍA NACIONAL

La decisión adoptada por el director nacional del Registro Civil, Sergio Mierzejweski, organismo dependiente del ministerio de Justicia, de cancelar la licitación de los pasaportes es una clara demostración de una política que coloca la soberanía nacional del país en dependencia de lo que determinen instancias de seguridad de EE. UU. La decisión fue adoptada “absolutamente en su derecho” por el director del servicio, señaló el secretario general de la presidencia Jaime Bellolio. La licitación otorgada a la empresa china Aisino y a la alemana Mühlbauer por US$205 millones, que permitía reducir el costo a la mitad por pasaporte y los carnets en un 20%, fue dejada sin efecto. El acuerdo se adoptó luego de consultar a la Cancillería, encabezada por Andrés Allamand, la cual le señaló que su concreción haría muy probable que EE. UU. no renovase la Visa Waiver.

Desde luego, la embajada de EE. UU. valoró lo sucedido. “Estados Unidos -declaró después de adoptarse la resolución- mantiene su compromiso a continuar trabajando con el gobierno de Chile para asegurar tanto nuestra seguridad conjunta, como el intercambio de buenas prácticas que protejan la integridad y los documentos nacionales de identidad, y a facilitar los viajes legítimos entre nuestros países”. A principios de noviembre había visitado Chile una delegación del organismo de seguridad estadounidense para revisar la permanencia del país en el programa Visa Waiver. La embajada de la Casa Blanca explicó en ese momento el motivo del viaje. “El Departamento de Seguridad Nacional está evaluando cuidadosamente el impacto que las decisiones del Registro Civil puedan tener sobre la integridad de los datos y los documentos de identificación nacional chilenos y determinar que amenazas plantean aquellos riesgos a la seguridad nacional y regional de EE. UU., de modo de considerar las medidas necesarias para abordar dichas amenazas”. La resolución del Registro Civil muestra que la medida acordada fue caducar la licitación resuelta.

Luego de la visita del Departamento de Seguridad Nacional, el Registro Civil solicitó a Aisino, a través de dos abogados contratados por el ministerio de Justicia, encabezado por Hernán Larraín, “escribir con detalles el contenido y alcances de la Ley de Seguridad de Datos, en lo referido a la información que, en virtud de esa ley, debe entregarse a terceros por parte de entidades que presten servicios fuera de este territorio”. La normativa china al respecto, que rige desde el primer día de septiembre, es muy similar a la establecida en la Unión Europea.

El embajador chino en Chile, Niu Qingbao, comentó que “no tenemos ninguna regulación en China, por las que las empresas chinas puedan dar datos al gobierno. Al contrario, el gobierno chino las obliga a cumplir con las leyes locales”. En entrevista con el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Rodrigo Valdés, se le explicó que la caducidad se produjo debido a la increíble condición, establecida en las bases de la licitación, que la empresa proveedora del servicio debía asegurar la continuidad del Programa de Visa Waiver con EE. UU., la cual constituye una imposición impuesta y controlada por esta potencia. “Si un proyecto adjudicado puede ser cancelado por motivos de terceros -comentó el embajador chino- inevitablemente se generan dudas sobre la seriedad de la licitación”.

Aisino contestó a la petición efectuada por el Registro Civil que ella no correspondía a las bases de la licitación, que se rige por las leyes chilenas. Siendo, además, agregó, discriminatoria ya que no se le solicitó la misma información a la empresa alemana con la cual actúa asociada, ni a los demás competidores. Afirmando además que recurriría a las instancias correspondientes nacionales e internacionales que correspondan, dado que se está vulnerando los tratados de libre comercio suscritos por Chile con China y la Unión Europea.

“Este tipo de conflictos -señaló Dorotea López, directora del Instituto de Estudios Internacionales de la U. de Chile- era justo lo que nuestro país debía tener la capacidad de evitar para no tener que alinearse con ninguna de las potencias”. El embajador de Chile en China, Luis Schmidt, expresó su preocupación. “(…) yo llevé -manifestó- a la empresa Aisino a Chile. Ganó -añadió- una licitación en buena ley, pero desde el comienzo hubo problemas, porque hubo demandas judiciales cuestionando el proceso. Pero, finalmente la justicia dijo que todo estaba en orden. (…) ahora estoy muy sorprendido. Se pone en juego la credibilidad de nuestro país. (…) yo -finalizó- me enteré por la prensa, ni siquiera alguien me avisó. Si hubo un cambio en las reglas del juego. lo considero muy peligroso”.

La oficina del embajador chino en Chile expresó a su turno, que se habían cumplido estrictamente los requisitos del proceso de licitación y que el proyecto se adjudicó “a través de una justa competencia con otros licitadores”, apegados a “los principios de equidad y no discriminación. Es poco habitual -añadió- que se anule esta licitación que ya se ha adjudicado y especialmente cuando el motivo de la anulación involucra la política de extensión de visa de terceros países, lo cual indica que la parte chilena tomó esta decisión teniendo en cuenta factores de terceras partes”.

El consorcio chino-germano UTP Aisino anunció que recurrirá a la justicia nacional e internacional. “La oferta presentada -declaró- garantizaba que los chilenos dejaran de pagar uno de los pasaportes más caros del mundo. Agregando que “resulta inverosímil” que el Registro Civil aduzca “insolvencia” en la oferta, debido a que de existir “habría hecho imposible para Aisino-Mühlbauer ser la propuesta mejor evaluada y finalmente la que se adjudicó la licitación”. La embajada germana indicó que “no suele emitir comentarios sobre procesos de licitación pública en curso por respeto a la institucionalidad chilena”, dejando constancia que la empresa alemana, que participa en un 48% de la empresa ganadora de la licitación, es una firma reconocida, tanto en el país como en el exterior, por su flexibilidad y capacidad técnica.

Una semana después de cancelada la licitación favorable al consorcio sino-germano, el Registro Civil resolvió dar por ganadora a la francesa Idemia, empresa que ofrece el servicio desde 2012, que presentó una propuesta de US$226 millones, superior a la caducada, declarando que “bajo este nuevo modelo de identificación desarrollado por el Registro Civil se contempla la mayor calidad (…), con los mayores estándares de seguridad y confiabilidad a nivel mundial”, cumpliendo así con los requerimientos de los organismos de seguridad estadounidenses. Aisino insistirá en su impugnación, dado que en la licitación se establecieron causales que no tienen ninguna relación con los fundamentos de la licitación.

La situación producida en la licitación de pasaportes es una expresión de la guerra tecnológica iniciada por EE. UU. en la administración de Donald Trump y que con Joe Biden ha persistido, en contra de China. Generando numerosas situaciones conflictivas. Uno de los temas presentes en la cumbre bilateral telemática efectuada a mediados de noviembre entre Joe Biden y Xi Jinping fue las tensiones sobre Taiwán. En el encuentro Biden en sus comentarios iniciales habló de la necesidad de “establecer medidas de contención de sentido común”. “China y EE. UU. -contestó Xi Jinping- deberían respetarse uno al otro y alcanzar una cooperación en la que ambos ganen”. En el diálogo se concordó, sin avanzar en ningún tema específico, en lograr, como dijo Biden, “asegurarnos de que la competencia entre nuestros países no lleve a un conflicto abierto”. Xi pidió al presidente de EEUU que cumpla su palabra de no buscar una nueva Guerra Fría, mientras Biden destacó la importancia de gestionar bien los “riesgos estratégicos”.

Hugo Fazio