HORAS DECISIVAS

Estados Unidos busca recuperar la hegemonía mundial que alguna vez tuvo. Esta vez, encabezado por Donald Trump y su lema “hacer grande de nuevo a Estados Unidos”, el país del norte está dispuesto -como siempre- romper acuerdos internacionales, violar la soberanía de otros países y desatar guerras.

Las últimas declaraciones del secretario de Estado, Mike Pompeo, en las cuales señala que América Latina es nuestra región. Para luego agregar que no quieren, como país, otros gobiernos progresistas en el continente. Estados Unidos, continúa pensando que Latinoamérica es su patio trasero. Ello explica la construcción del muro divisorio a través de toda su frontera con México y su agresiva e inhumana política anti-inmigratoria, que separa hijos de padres.

La decisión imperialista de agredir a Venezuela tiene en los intereses económicos sus principales razones. Y tras esos intereses tienen la disposición de recurrir a la fuerza. En palabras del almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, encargado de operaciones militares en Sudámerica y el Caribe, dijo que, aunque el gobierno estadunidense está buscando una “solución diplomática” pero agregó que “nuestra obligación como militares profesionales es estar listos”. La amenaza militar se hace evidente.

La amenaza de acción militar directa es inaceptable. “Lo que no debe suceder es que Estados Unidos use la fuerza militar para intervenir otra vez, como lo ha hecho en el pasado en Latinoamérica” señaló el senador estadounidense, Bernie Sanders, y agregó que “Estados Unidos tiene un récord muy negativo en intervenciones en países de América Latina. Ha pasado en Chile, en Brasil, en República Dominicana, en Guatemala… Eso no debe pasar otra vez. El futuro de Venezuela debe ser dejado al pueblo de Venezuela”.

Contrastan las palabras de Sanders, con la actitud reverencial de algunos gobernantes latinoamericanos que hacen todo lo posible por facilitar la agresión estadounidense. Sebastián Piñera, Iván Duque de Colombia y el mandatario paraguayo, Mario Abdo Benítez, entre otros, se alinean precisamente con Estados Unidos, en momentos que urge garantizar la paz en el mundo y Latinoamérica.

Por estas horas, la tensión política, social y militar aumenta en las zonas fronterizas de Venezuela con motivo de la llamada “operación de ayuda humanitaria” supervisada por Elliot Abrams, responsable del apoyo estadounidense a los “escuadrones de la muerte” que asesinaron a miles de personas en Centroamérica.

Ante tal tensión política y militar, las autoridades venezolanas han expresado con firmeza que “es la hora de la defensa de la Patria (…) En perfecta unión cívico militar, cuando ellos quieran nosotros queremos. Nosotros queremos paz y tranquilidad, pero si ellos vienen con violencia tendrán la respuesta que merecen. No nos quedaremos con los brazos cruzados, están muy equivocados”.

Latinoamérica vive horas decisivas.