LISTA NEGRA ESTADOUNIDENSE

Por Carlos Romeo

Daniel Pardo, BBC Mundo, Enviado especial a Caracas, comenta la noticia según la cual las autoridades norteamericanas han incluido al Presidente Maduro en la lista de Specialy Designated National que confecciona la OFAC, Office of Foreign Assets Control, entidad de la Secretaria del Tesoro. Y señala al respecto:

“No solo (lo afecta) en caso de que tenga propiedades y cuentas bancarias en EE.UU., información que el Departamento del Tesoro no dio a conocer.” “También porque estar en esa lista dificulta la vida de cualquier persona en el mundo globalizado, donde el sistema financiero está íntimamente ligado a los Estados Unidos.

“Piensa en Visa o Mastercard, por ejemplo”, asegura Mariano de Alba, abogado venezolano experto en derecho internacional y analista del portal de ideas Pro Davinci.

“Empresas como esas toman la posición conservadora de impedirle transacciones al sancionado y eso, por mucho que tú no tengas dinero en EE.UU., te termina afectado”, dice en conversación con BBC Mundo.”

“El Departamento del Tesoro prohíbe a toda persona o empresa estadounidense tener transacciones con un sancionado.”

Pero hay más y tengo experiencia al respecto, porque el Gobierno estadounidense me mantuvo en esa lista desde 1979 hasta hace un par de años, “casualmente” cuando los EE.UU. y Cuba reestablecieron relaciones diplomáticas.

Me cerraron muis cuentas bancarias tanto en Madrid como en Paris a pesar de ser también ciudadano francés, sin explicación alguna por parte de los respectivos bancos. Pero más aún, ningún banco aceptaba realizar una transferencia en euros de mi dinero a mi banco en Cuba y tuve que volver a las prácticas del medioevo al viajar y llevar efectivo conmigo.

Si usted usa el dólar cae bajo el poder de la banca estadounidense, poder solamente comparable con el de Dios sobre los hombres. Por ejemplo, siendo usted “Specialy Designated National” y tiene dinero norteamericano en un banco en el Líbano y las autoridades estadounidenses se enteran de ello, le embargan “su” dinero quitándoselo de la cuenta que el banco libanes tiene necesariamente en Nueva York para poder hacer transacciones internacionales en esa moneda, y ese banco, muy apenado, le dirá que “su dinero”, en tanto que el de uno de sus clientes, “ha sido embargado en los EE.UU. por funcionarios de ese país” y que lo lamenta mucho.

Teóricamente, bajo esa condición que simplemente determina un burócrata del Tesoro Norteamericano con la aprobación del Secretario correspondiente, usted no puede siquiera poseer un activo norteamericano y como los billetes de esa moneda representan un activo norteamericano, si ellos lo cogen con dólares en el bolsillo, estaría usted violando la ley y le pueden caer 10 años de cárcel y 250.000 dólares de multa.

No quiero desaprovechar la ocasión para llamar la atención sobre el hecho de que el Gobierno norteamericano sigue usando un instrumento de represalia casi cuarenta años después de que me lo aplicaran, lo cual revela que no son tan innovadores como aparentan en sus películas, y que se puede vivir feliz sin dólares y sobre todo sin hacer negocios ni en los EE.UU. ni con empresas de ese país. Y finalmente, si anda con dólares en el bolsillo y está en la lista negra maldita, no se preocupe, mientras se mantenga fuera de la jurisdicción norteamericana. Al menos yo he vivido así por casi cuarenta años.

La Habana, enero del 2018